El RITEL no se autodeclara. Alguien externo entra a la obra, mide, levanta un acta y emite un dictamen que puede terminar en la Superintendencia. Este es el recorrido completo, con sus actores y sus plazos.
Quién certifica
La evaluación la hace un organismo de inspección acreditado, independiente del constructor y del instalador. No es el diseñador, no es el contratista y no es el interventor de la obra: es un tercero cuya función es contrastar lo construido contra el reglamento.
Los productos siguen un camino paralelo. Los de la infraestructura soporte deben demostrar conformidad con certificado de un organismo acreditado por el ONAC. Para los consumibles de la red TDT, la Resolución 7930 de 2025 admite declaración de conformidad de primera parte del fabricante, bajo la norma NTC-ISO/IEC 17050-1.
Quién ejecuta y quién firma: no son lo mismo
Este matiz explica bastantes bloqueos de expediente. El reglamento distingue entre quien hace y quien responde:
- Ejecutar —diseñar en CAD, tender el cable, montar los equipos— lo puede hacer personal capacitado.
- Firmar el diseño y la implementación requiere profesional con matrícula vigente y formación acreditada.
Y esa formación tiene horas concretas: no menos de 35 horas certificadas para el diseño de infraestructura soporte y no menos de 25 horas para la red de acceso TDT. Son certificados que el organismo revisa, y de los que más tarde aparecen.
El acta de apertura
La inspección arranca con un acta que fija el alcance: qué proyecto, cuántas unidades, qué normativa aplica y cuántas visitas se estiman. A partir de ahí el organismo recorre el proyecto por rondas, y cada ronda cubre un bloque: pisos de vivienda, urbanismo, gabinetes de piso, canalización de distribución y dispersión, salón de equipos y red de captación.
Un proyecto mediano puede requerir veinte o más visitas. No es una revisión de un día: es un proceso que convive con el final de la obra durante semanas.
Las no conformidades y los 90 días
Lo que no cumple queda consignado en el acta. Al cerrarla empiezan a correr 90 días calendario para corregir. Si el plazo vence sin subsanar, el dictamen se emite como NO aprobado y se reporta a la Superintendencia de Industria y Comercio.
Se puede solicitar prórroga, por escrito y con justificación técnica, pero antes de que se cumplan los 90 días. Es una gestión que se olvida porque el reloj corre en paralelo a la entrega de la obra, cuando todo el mundo está ocupado en otra cosa.
Un detalle administrativo con consecuencias: si el acta se cierra sin diligenciar la fecha de cierre, nadie puede calcular cuándo vencen esos 90 días. Conviene verificar que el acta queda completa.
La novedad de la 7930: certificar por partes
La Resolución 7930 de 2025 —vigente desde el 1 de julio de 2026 para los proyectos que a esa fecha no tenían licencia, radicado ni preventa— introdujo una flexibilidad que cambia el flujo de caja de un constructor.
Si una unidad habitacional está terminada pero faltan zonas comunes, el organismo puede expedir una certificación parcial de unidad habitacional. Con ella, el operador ya puede instalar internet, televisión y telefonía en esa unidad, informando a la CRC y a la SIC. El constructor dispone después de un plazo máximo de dos años para conseguir la certificación plena del inmueble completo.
Traducido: se puede entregar y habitar sin esperar a que el proyecto entero esté cerrado.
El expediente: la parte aburrida que detiene proyectos
Cuando un proyecto se atasca en certificación, en nuestra experiencia rara vez es por la obra. Suele ser por papeles:
- Certificados de formación del diseñador, con sus horas y vigentes.
- Matrícula profesional de quien firma diseño e implementación.
- Declaraciones o certificados de conformidad de cada producto instalado.
- Memorias de cálculo y planos as-built que reflejen lo realmente construido.
- Actas y soportes de las mediciones de nivel de señal.
Todo eso existe desde el primer día del proyecto. El problema es que nadie lo archiva hasta que alguien lo pide.
Una recomendación que no cuesta nada
Abra la carpeta del expediente el día que firme el contrato, no el día que llegue el inspector. Cada declaración de conformidad entra con su despacho; cada certificado de formación se verifica al contratar. Es la diferencia entre cerrar el acta en la primera ronda de correcciones o entrar en el juego de las prórrogas.
Fuentes. Resolución CRC 7930 de 2025, publicada por la Comisión de Regulación de Comunicaciones, y el Título VIII y el Anexo 8.1 de la Resolución CRC 5050 de 2016. Los datos técnicos de este artículo se contrastaron uno a uno contra el texto oficial.
Acompañamos el proceso de inspección de principio a fin, ronda por ronda, y entregamos el expediente documental armado. Hablemos de tu proyecto.
Preguntas frecuentes
Las que más nos llegan sobre este tema. Si la tuya no está, pregúntala abajo.
¿Cuánto dura el proceso de certificación?
El acta de apertura y las rondas de inspección se cuentan en semanas, pero el expediente documental es lo que suele frenar: reunir hojas de datos, declaraciones y planos as-built toma más de lo que se cree.
¿Puedo elegir el organismo de inspección?
Sí, siempre que esté acreditado ante el ONAC para ese alcance.
¿Qué es el acta de apertura?
El documento que abre formalmente el proceso de inspección. Desde ahí corren los plazos para subsanar lo que se encuentre.
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