Casi todo el mundo asocia la NSR-10 con columnas y vigas. Pero su Título J y su Título K son los que deciden si un edificio necesita sistema de detección de incendios, de qué tipo, y qué pasa si el proyecto se diseñó sin tenerlos en cuenta.
Qué es la NSR-10 y por qué toca a las telecomunicaciones
El Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente (NSR-10) se conoce por lo estructural, pero es mucho más ancho. Dos de sus títulos regulan la protección contra incendios:
- Título J — Requisitos generales para protección contra incendios. Define la resistencia al fuego de los elementos constructivos, la compartimentación, los medios de evacuación y —esto es lo que aquí importa— los sistemas de detección y alarma, en su capítulo J.4, «Detección y extinción de incendios».
- Título K — Requisitos complementarios. Trae la clasificación de las edificaciones por grupo y subgrupo de ocupación —las tablas K.2.10—, que es de donde sale si un proyecto es R-2, R-3 u otra cosa. Esa clasificación es la que dispara, o no, las exigencias del Título J.
Las citas de este artículo corresponden a la versión actualizada de 2012 de los Títulos J y K, que es la vigente. La numeración cambió respecto de la edición de 2010 que todavía circula en internet: lo que allí era J.6.8.2.4 aquí es J.4.2.8.2.
Es decir: la obligación de poner detectores no nace de un capricho del constructor ni de una exigencia de la aseguradora. Nace del reglamento de construcción.
Cuándo un edificio de vivienda necesita sistema de detección
Aquí conviene ser literal, porque es donde más dinero se pierde por suponer. Todo el grupo de ocupación R (Residencial) debe protegerse con un sistema de detección y alarma diseñado tomando como referencia la NFPA 72 (J.4.2.8). Y para residencias multifamiliares (R-2) —el caso de casi cualquier torre o conjunto— el numeral J.4.2.8.2 fija tres piezas distintas:
- Iniciación manual. Como mínimo, un sistema de iniciación manual cuando hay unidades de vivienda a más de cuatro pisos por encima del nivel de descarga o a más de un piso por debajo de él. Una estación manual cerca de la salida de cada piso; si hay detección automática de humo o rociadores supervisados, basta una sola en el acceso del edificio.
- Detección automática. Es obligatoria si la edificación es de gran altura o si tiene más de 24 unidades que dependan del mismo medio de evacuación, con al menos un sensor cada 30 metros de recorrido en la trayectoria de evacuación. No se exige en edificios sin pasillos interiores que sirvan a las unidades, que tengan rociadores y donde cada unidad salga directamente al exterior.
- Dentro de cada vivienda. Y este es el punto que más presupuesto infla cuando se malinterpreta. La norma dice, literalmente: «Las unidades de vivienda sin importar la altura del edificio deberán estar protegidas mediante un sistema de alarma y detección de incendio conformado por al menos un detector con base sonora. No hay necesidad que este detector esté interconectado con la alarma general de incendio». Dentro del apartamento cumple un detector autónomo con base sonora.
El contraste con el R-3 (J.4.2.8.3) explica por qué la clasificación decide el presupuesto: allí se exige iniciación manual y detección automática, y detectores con base sonora en cada habitación, en cada cuarto que quede en la trayectoria de evacuación y en cada piso de la unidad, conforme a la NFPA 72. Lo desarrollamos en el análisis del vacío entre R2 y R3.
Conviene verificar la clasificación con el diseñador desde el anteproyecto: de ella depende si el presupuesto lleva una partida modesta o de varios cientos de millones.
Lo que la norma exige, en términos de obra
- Detección. Detectores de humo, de temperatura o multicriterio, según el uso del espacio. Un parqueadero, una cocina y un pasillo no piden lo mismo.
- Alarma. Sirenas y estrobos, para que el aviso sea audible y también visible —lo segundo importa para personas con discapacidad auditiva.
- Accionamiento manual. Estaciones manuales en las rutas de evacuación.
- Supervisión. El sistema debe saber si un dispositivo se desconectó o falló; un detector caído sin que nadie se entere es peor que no tenerlo.
- Alimentación respaldada. Fuente con baterías: el fuego suele empezar por cortar la energía.
Dónde choca con la arquitectura
Los mismos problemas que vemos en RITEL se repiten aquí, y por la misma razón: son decisiones de espacio que se toman antes de que llegue el especialista.
- Dónde va la central. Necesita un sitio accesible para los bomberos y protegido, no un rincón del cuarto de aseo.
- Por dónde suben los lazos. Necesitan su propia canalización. Compiten por el espacio del buitrón con el resto de las instalaciones, pero no pueden meterse en la tubería de otra red. Si no se reservó espacio, se resuelve en superficie y a la vista.
- Cuántos dispositivos por lazo. Cada panel tiene un límite. Excederlo obliga a añadir tarjetas de lazo, que no son baratas, o una segunda central.
- La compartimentación. El numeral J.2.5.1.9 nombra expresamente «las penetraciones para cables, bandejas de cables, conductos para cables, tuberías, tubos… que atraviesan muros o pisos» y obliga a rellenarlas con materiales cortafuego ensayados según ASTM E814 o UL 1479, con una resistencia al fuego igual o superior a la del elemento que atraviesan y nunca menor a una hora. La canalización del RITEL entra en esa lista. Es una partida de obra, no un detalle de acabado, y se olvida siempre.
NSR-10 y RITEL no son lo mismo, pero se cruzan
Son reglamentos distintos, con autoridades distintas: el RITEL lo expide la CRC y regula telecomunicaciones; la NSR-10 es de construcción y la vigilan las curadurías y alcaldías. Pero se encuentran en la obra:
Y hay que decirlo con precisión, porque es donde más se equivoca la gente: no comparten canalización. El RITEL es explícito y lo repite en cada tramo de la red: en sus canalizaciones «se alojarán exclusivamente redes de telecomunicación», y «los ductos y elementos de estas canalizaciones son exclusivamente para los servicios de telecomunicaciones en el inmueble». La red de detección de incendios va por lo suyo. Meter un par trenzado de detección en el tubo de la TDT es una no conformidad, no un ahorro.
Lo que sí se encuentran es esto:
- El espacio del buitrón y de la losa. Cada red lleva su propia tubería o bandeja, pero las dos tienen que caber en el mismo vacío arquitectónico. Coordinarlas desde el diseño evita cruces imposibles y ductos que se resuelven en superficie.
- Los sellos cortafuego. Toda canalización que atraviese un muro de compartimentación debe sellarse: la de telecomunicaciones también.
- La disputa por los cuartos técnicos. El RITEL exige su salón o gabinete de equipos, con dos metros de despeje frente a transformadores, máquinas de ascensor y equipos de aire acondicionado; la detección de incendios quiere su central en un sitio accesible. Son dos recintos distintos, y los dos hay que dibujarlos.
- El criterio del cable libre de halógenos. Son cables distintos y normas distintas, pero detrás de ambos está la misma lógica: que el ducto vertical no se convierta en chimenea de humo tóxico.
El error que más caro sale
Descubrir en la fase de acabados que el proyecto necesitaba un sistema direccionable y se presupuestó uno convencional. La diferencia no es solo de equipos: cambia el cableado, el número de lazos, la central y el tiempo de puesta en marcha. Y a esa altura la obra ya no admite abrir muros.
La verificación cuesta una reunión: clasificar la edificación según la NSR-10 antes de cerrar el presupuesto.
Fuentes. NSR-10, Títulos J y K en su versión actualizada de 2012 —capítulo J.4, «Detección y extinción de incendios»—, que es la vigente y cuya numeración difiere de la edición de 2010. Cada dato de este artículo se contrastó contra ese texto.
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Preguntas frecuentes
Las que más nos llegan sobre este tema. Si la tuya no está, pregúntala abajo.
¿Todo edificio de vivienda necesita sistema de detección?
No todos. Depende del grupo de ocupación, de la altura y del número de personas. El Título K clasifica y el Título J define qué exige cada clasificación.
¿Quién define la clasificación de mi proyecto?
Se define al radicar la licencia y queda en ella. Es una decisión que arrastra todo el diseño de protección contra incendios.
¿La NSR-10 y el RITEL se cruzan?
Se cruzan en la obra: comparten buitrones, canalizaciones y cuartos técnicos. Coordinarlos tarde es lo que produce las peores sorpresas.
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