La pregunta llega siempre igual: «¿cuánto me vale el RITEL por apartamento?». La respuesta honesta es que la parte que se puede cotizar es la más pequeña y la más predecible. Lo que mueve el presupuesto es otra cosa.
Las cuatro partidas
Un RITEL completo se compone de cuatro cosas, y sólo las dos primeras se cotizan por unidad:
- Diseño. Infraestructura soporte y red de acceso TDT, firmados por profesional con matrícula vigente y formación acreditada.
- Suministro. Antena, mástil, cabecera, protección contra sobretensiones, derivadores, repartidores, conectores, cargas terminales y cable.
- Instalación. Mano de obra de tendido, montaje y puesta a punto.
- Certificación. El organismo de inspección acreditado, que se contrata aparte y cobra por visitas.
A eso hay que sumar una quinta partida que rara vez aparece en la cotización y siempre aparece en la obra: la obra civil. Canalizaciones, cámaras, buitrones, el recinto del salón de equipos. La ejecuta el constructor, no el contratista de telecomunicaciones, y por eso se cuela.
Lo que de verdad mueve la aguja
El rango de precio de la vivienda
Es la variable más grande y la menos conocida. El RITEL clasifica las viviendas por rango de precio, medido en salarios mínimos, y de ahí sale cuántas tomas hay que cablear. Con la Resolución 7930 de 2025, las tomas de televisión quedan así:
- VIS: una toma por cada cuatro espacios habitacionales o fracción.
- Superior a VIS y hasta 500 smmlv: una toma por cada tres espacios, excluida la cocina.
- Más de 500 smmlv: una toma por cada dos espacios.
Y las cajas de toma de usuario, que es lo que de verdad mueve la obra civil, siguen otra escala: en VIS, tres cajas en un espacio de cada cuatro y una en cada uno de los demás sin contar cocinas; hasta 500 smmlv, lo mismo pero contando la cocina, con un mínimo de tres cajas si la vivienda es de un solo espacio; por encima de 500 smmlv, tres cajas en cada espacio.
Esa última línea es la que dispara el presupuesto de las viviendas altas. Por eso la primera pregunta de una cotización seria no es cuántos apartamentos tiene el proyecto, sino en qué rango de precio están y cuándo se radica la licencia.
La altura y la geometría
El costo del RITEL no escala linealmente con el número de apartamentos. Escala con la longitud de la vertical y con cuántas verticales hay. Dos torres de 10 pisos no cuestan lo mismo que una de 20 con el mismo número de unidades: son dos cabeceras, dos redes de captación, dos verticales.
Cuándo se decide
Esta es la partida invisible. Un salón de equipos que no cabe donde estaba previsto, un mástil sin anclaje viable, una canalización que no entra en la losa proyectada: cada una de esas correcciones cuesta más que todo el material que afecta, porque implica demoler y rehacer.
Dónde se pierde plata (y casi nunca es donde se busca)
- Sustituir referencias en obra. Cambiar un derivador por el que había en el almacén invalida el cálculo de niveles de la vertical completa. Se descubre midiendo, al final.
- Comprar cable sin acreditación. El ahorro por metro es real; el costo de retirar y volver a tender una red completa, también.
- Comprar demasiado pronto. La garantía mínima de los equipos activos es de un año contado desde la entrega a la copropiedad, no desde la compra. Adelantar la compra consume garantía útil.
- Entrar a obra desordenado. Cuadrillas que llegan cuando el frente no está listo, traslados repetidos, material que se dispersa. Nada de esto se ve en la cotización y todo se ve en el resultado.
- Descubrir la norma tarde. Diseñar con el reglamento anterior un proyecto que radicará licencia bajo la 7930 significa pagar el diseño dos veces.
Cómo pedir una cotización que sirva
Una cotización de RITEL que no pregunte estas cosas no es comparable con otra:
- Rango de precio de las viviendas, en smmlv.
- Fecha prevista de radicación de licencia (define qué norma aplica).
- Número de torres, pisos por torre y apartamentos por piso.
- Espacios habitacionales por tipología.
- Si el alcance incluye obra civil o sólo suministro e instalación.
- Si incluye acompañamiento a la inspección o termina en la entrega.
Y una recomendación práctica para 2026: pida las cantidades bajo las dos normas. La diferencia por torre puede ser suficiente para cambiar la decisión.
Lo barato y lo caro
En este oficio lo caro casi nunca es el equipo. Lo caro es el retrabajo, y el retrabajo casi siempre nace de una decisión tomada sin la información completa. Un diseño que entiende cómo se construye de verdad —dónde va a poder ir la canalización, qué admite la losa, dónde puede anclarse un mástil— no es un gasto: es la partida que evita las otras.
Fuentes. Resolución CRC 7930 de 2025, publicada por la Comisión de Regulación de Comunicaciones, y el Título VIII y el Anexo 8.1 de la Resolución CRC 5050 de 2016. Los datos técnicos de este artículo se contrastaron uno a uno contra el texto oficial.
Cotizamos con cantidades salidas del cálculo, no de una estimación por apartamento. Envíanos los datos de tu proyecto o mira el catálogo con precios.
Preguntas frecuentes
Las que más nos llegan sobre este tema. Si la tuya no está, pregúntala abajo.
¿De qué depende el precio?
Del número de viviendas, del rango de precio de la vivienda —que define cuántas tomas van por unidad—, de la geometría del proyecto y de cuándo se toman las decisiones. Lo último es lo que más varía.
¿Conviene contratar diseño y obra por separado?
Se puede, pero el diseño que nadie va a construir suele salir caro: aparecen cantidades que no se pueden ejecutar y reprocesos que nadie previó.
¿Cuándo pido la cotización?
Antes de radicar la licencia, aunque no se contrate todavía. Es el momento en que reservar espacio no cuesta nada.
Comentarios y preguntas
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